Sakura: locura por los cerezos en flor en Japón

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Se acerca marzo y los japoneses empiezan a ponerse nerviosos. Es el mes en el que Japón se cubre de rosa en uno de los eventos florales más peculiares del mundo: los cerezos en flor o sakura. ¿Qué les pasa a los japoneses con los cerezos en flor? ¿Por qué se organizan para detectar avistamientos de flores rosas en un frenesí al que se suma incluso la Asociación Meteorológica de Japón?


No hay duda: el cerezo en flor es un espectáculo de la naturaleza. En España tenemos un claro ejemplo en el valle extremeño del Jerte, que cada primavera se cubre de blanco durante apenas unos días. Este “apenas unos días” es importante. Las flores del cerezo son bonitas y vistosas, pero escurridizas. Desde el momento en el que un árbol empieza a mostrar los primeros brotes rosas hasta que se queda pelado pueden pasar solo dos semanas. El momento de máximo esplendor puede durar tres o cuatro días. Es, precisamente, este carácter efímero el que hace que la sakura sea, en Japón, algo más que una simple flor.

¿Qué pasa con los cerezos en flor en Japón?

No es posible responder a esta pregunta sin una aproximación, siquiera tangencial, a la cultura japonesa. Japón es un país con una gran tradición de poesía lírica y de contemplación de la naturaleza. Aun a riesgo de generalizar, la sociedad japonesa considera tener una sensibilidad especial hacia lo natural y es aquí donde entra en juego el concepto de mono no aware, muy presente en la literatura nipona.

Los japoneses tienen una gran sensibilidad hacia la naturaleza

Ejemplo claro de uno de esos conceptos intraducibles a otros idiomas (¿saudade? ¿Schadenfreude?), describe un estado de ánimo de melancolía ante lo efímero, ante la belleza que viene y se va sin que casi nos demos cuenta. El cerezo en flor, con su ciclo vital relámpago, es un ejemplo canónico de mono no aware. No es el llamativo color rosa de las flores de cerezo (o no solo) lo que atrae a los japoneses, sino la rapidez con la que nacen, se desarrollan y mueren. Por decirlo de otro modo: si los cerezos estuvieran en flor seis meses, a nadie en el país le importarían un rábano.

 Cerezos en flor en Kyoto

El cerezo no es la flor nacional de Japón, pero es como si lo fuera. El folclore japonés está lleno de menciones a la sakura y es tal el fervor generalizado a esta flor que muchos pilotos kamikaze durante la Segunda Guerra Mundial decoraban sus aviones con motivos de cerezos en flor.

Ante todo, organización

Cualquiera que haya viajado por Japón y haya disfrutado de su red de trenes sabe de la obsesión japonesa por la organización. Todo debe ser preciso, todo debe funcionar como un reloj. Por eso, cuando se acerca la temporada del cerezo en flor, los japoneses intentan predecir al detalle dónde y cuándo va a haber oportunidades de avistamiento. A medida que se va acercando el inicio de la temporada, la Asociación Meteorológica de Japón va emitiendo previsiones cada vez más exactas.

En cada ciudad, la fecha del año pasado y la fecha prevista para este año

La cosa no queda ahí. Los japoneses quieren saber cuándo es probable que florezca el primer cerezo en cada sitio pero, sobre todo, cuándo será el momento óptimo. La Organización Nacional de Turismo de Japón satisface esta curiosidad con un gráfico que representa la media de los últimos diez años.

Por información que no quede

Cerezos en flor en Japón: barriendo hacia el norte

Como se aprecia en el mapa de arriba, el cerezo no florece al mismo tiempo en todo el país. La temporada completa suele durar algo más de un mes (entre finales de marzo y principios de mayo), pero en cada lugar no va más allá de un par de semanas. Como una ola rosa que va cubriendo Japón, los cerezos empiezan a florecer a finales de marzo en Kyushu, la más meridional de las cuatro principales islas niponas, y concluyen su ciclo anual en la nevada Hokkaido, al norte, casi tocando ya con Rusia.

Los cerezos van cubriendo Japón en una gran ola rosa

Eso quiere decir que, si se viaja a Japón durante la temporada de la sakura, hay que tener muy en cuenta su periplo hacia el norte, tanto si se quiere participar del frenesí como, y esto es importante, si se quiere huir de él. Hay que tener en cuenta que la temporada de la sakura es una de las más altas en Japón, con todo lo que ello conlleva: trenes llenos, gente por todas partes, precios altos y disponibilidad mínima de hoteles. Cuando viajé a Kioto, era plena temporada del cerezo y me pasó algo que nunca me había pasado antes: una búsqueda de hoteles en Agoda.com me arrojó cero resultados. Al final tuvimos que optar por un Airbnb a las afueras de la ciudad, algo que con las excelentes conexiones de tren de Japón, acabó no resultando tan problemático.

Hanami: picnics entre los cerezos

La actividad estrella durante la temporada del cerezo en flor es el hanami: la celebración de picnics en parques para contemplar las flores rosas. Durante el mes de marzo, allá donde haya un parque con cerezos en Japón habrá también grupos de japoneses charlando, comiendo, bebiendo e impregnándose, en general, de la angustia vital por lo efímero de la belleza.

Picnic bajo las flores 

Parece que la práctica del hanami se remonta a varios siglos atrás. Se cree que empezó en el periodo de Nara con flores de albaricoque. Parece que las costumbres fueron cambiando y que, poco a poco, los japoneses fueron fascinándose con los cerezos, que hoy ya monopolizan esta costumbre. Originalmente, el hanami estaba limitado a la élite imperial, pero pronto se extendió a la sociedad samurai y, para el periodo de Edo, se practicaba en todos los estratos de la sociedad. Hay quien pone en duda que el verdadero objeto del hanami sea la contemplación de los cerezos, que sería ya un pretexto para juntarse con amigos a comer y beber.

Originalmente solo la nobleza salía a contemplar los cerezos

¿Dónde ver cerezos en flor en Japón?

Los cerezos en flor están por todas partes. Cuando viajé a Japón, recuerdo que en mis primeras horas estaba estresado por verlos y miraba de manera compulsiva por la ventana del primer tren que tomé. Diez días después, estaba empachado de cerezos y ya apenas los miraba. Lo que quiero decir es que si viajas a Japón en temporada de sakura, vas a verlos sí o sí, pero algunos lugares son mejores que otros. Para esto (y para cualquier cosa relacionada con viajar a Japón, a decir verdad) es indispensable la web Japan Guide, con una completa clasificación. Algunos sitios buenos para ponerse melancólico viendo flores rosas:

?Shinjuku Gyoen (Tokio): el Central Park de la capital japonesa tiene más de mil cerezos de una docena larga de variedades distintas, algunas que florecen pronto y otras que florecen tarde. Gracias a esto, Shinjuku Gyoen es un buen lugar de avistamiento para aquellos que han llegado un poco pronto o un poco tarde.

Parque de Ueno (Tokio): también en Tokio, uno de los lugares más populares para la contemplación del cerezo. Más de mil árboles que suelen florecer unos dos o tres días antes que los del resto de la ciudad.

Camino de los filósofos (Kioto): en general, la capital cultural de Japón es el lugar más popular para ver cerezos en flor. Kioto es una ciudad preciosa, bien conservada, que destila bucolismo. El Camino de los Filósofos transcurre en paralelo a un canal que conecta el Pabellón de Plata y Nanzenji. Está abarrotado de cerezos en flor.

Parque de Kema Sakuranomiya (Osaka): casi 5.000 cerezos a lo largo del río Okawa. Los árboles se pueden contemplar desde uno de los laterales del río o subiendo a uno de los barcos que lo recorren. Hay muchísimos espacios para picnics.

Parque de Beppu: una recomendación personal en la ciudad de los onsen (baños termales). Pateamos Tokio, pateamos Kioto, pateamos Osaka y, como ocurre a menudo, la mejor experiencia con sakura llegó donde menos la esperábamos: en el Parque Municipal de Beppu. Un lugar de cuento de hadas en el que nos empapamos de mono no aware y en el que se te queda una cara así:

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